Estilos de vida

  • Reducir el peso en exceso: el sobrepeso y la obesidad pueden agravar considerablemente el reflujo.
  • Atención a no tomar comidas rápidas o entre horas y masticar bien los alimentos.
  • Dejar transcurrir al menos dos horas desde la última comida antes de tumbarse o ir a dormir.
  • Levantar la parte de la cabecera de la cama unos 20 cm para reducir los reflujos nocturnos.
  • Evitar el tabaco y las bebidas alcohólicas.
  • No utilizar prendas de vestir que compriman el abdomen (vestidos y cinturones ajustados).
  • Después de la comida, practicar actividades ligeras y relajantes y evitar las actividades físicas que requieren esfuerzos intensos.

Alimentación

  • Eliminar o reducir el consumo de café, té, bebidas a base de cola y bebidas con gas.
  • Evitar o moderar el consumo de caldos de carne y chocolate.
  • Cocinar de modo simple reduciendo los condimentos grasos (aceite, mantequilla, mayonesa…) que ralentizan el vaciado gástrico y reducen el tono del esfínter inferior, aumentando en consecuencia la posibilidad de reflujo.
  • Evitar, o por lo menos limitar, la ingestión de alimentos grasos y especiados.
  • Intentar identificar personalmente los alimentos que empeoran la digestión o el reflujo ácido.
  • Evitar las comidas abundantes, sobre todo por la tarde, e intentar distribuir los alimentos regularmente durante el día.
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